Casos TDAH alteran consultas Neuropediat
Junio 29, 2009 · Noticia en HOSPITAL DE CRUCES

"Se trata de una patología muy frecuente, con una morbilidad tremenda. Algunos expertos hablan de un 6 por ciento de incidencia en edad escolar, un 4 por ciento en la adolescencia e incluso puede persistir en la edad adulta, donde el porcentaje estimado es del 3 por ciento".

De esta forma se ha referido José María Prats Viñas, jefe de la Sección de Neuropediatría del Hospital de Cruces, en Bilbao, al trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), en la XXXIV Reunión de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica, celebrada en Bilbao.

Últimamente se están relacionando muchos casos de TDAH con el fracaso escolar: "Los neurólogos recibimos presión desde el ámbito escolar para resolver los problemas de estos niños con tratamientos, por lo que se nos multiplican las consultas y nos vemos acosados por esta patología, que ha desplazado a los casos de retraso mental y epilepsia, los más frecuentes hace unos años", ha asegurado Prats. "Muchas de estas patologías deberían ser valoradas por un psicólogo". El problema reside, pues, en qué competencias son sanitarias y cuáles son educativas.

El TDAH es un síndrome conductual de causa poco clara, en el que existe una alteración del sistema nervioso central que se manifiesta mediante un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención. Este trastorno neurológico tiene un importante componente hereditario aunque se conocen otras causas. Problemas prenatales, como una intoxicación a nivel intrauterino (consumo excesivo de tabaco o alcohol durante el embarazo), una meningitis no bien tratada o un traumatismo craneal en un niño pequeño pueden ser algunas de ellas.

En cuanto a su tratamiento, "es básicamente farmacológico". En España se manejan dos fármacos diferentes: el metilfenidato (un psicoestimulante) y sus diversas presentaciones, y la atomoxitina. "Ambos tienen una eficacia clínica similar; la diferencia es que el metilfenidato tiene un efecto inmediato, mientras que con la atomoxitina, que no es estimulante, hace falta esperar entre tres y seis semanas para ver si funciona".

El autismo infantil es un trastorno en el desarrollo de las funciones cerebrales del niño que afecta a sus posibilidades de comunicación emocional con otras personas y a la organización de la conducta en su vida diaria. Puede manifestarse desde el primer año de vida y afecta a una proporción de niños del 0,5 al 2 ó 3 por mil según diferentes estudios, con una incidencia mayor en niños que en niñas. Los niños autistas tienen dificultades en las habilidades empáticas, son incapaces de percibir los estados emocionales de los demás y tienden a actuar de forma mecánica repitiendo rígidamente esquemas aprendidos.

Actualmente, las soluciones para el autismo infantil son "deficientes, puesto que no se conoce una causa concreta que lo justifique". Lo único que se puede hacer es tratar el síntoma, con anticonvulsivantes si conlleva crisis epilépticas, o con neurolépticos si se aprecia ansiedad y dificultad en las relaciones sociales.

Otro problema de la patología está en "definir la frontera entre las enfermedades neurológicas y las psiquiátricas. ¿Quién atiende a estos sujetos? ¿Hasta dónde se puede considerar que un niño con retraso tiene autismo o no?", se ha preguntado Prats, director del comité científico de la reunión.

Para dilucidar estos límites, y habida cuenta del tratamiento multidisciplinar (neurólogos infantiles y psiquiatras) que requieren estos temas, numerosos expertos han desplegado sus conocimientos y solvencia científica. Así, Joaquín Fuentes, director de la Unidad de Psiquiatría Infantojuvenil de la Policlínica de Guipúzcoa, ha intentado aclarar cuáles serían los límites entre la población afectada por TDAH y la población normal.

Por su parte, Roberto Tuchman, director de la Fundación Dan Mario, del Hospital Infantil de Miami y uno de los expertos mundiales sobre autismo, ha disertado sobre los límites de esta patología. 

Claves de la epilepsia catastrófica

Bajo el término de epilepsia catastrófica se engloban aquellas epilepsias que tienen difícil tratamiento y que aparecen en niños desde el nacimiento hasta la edad escolar. En algunos casos, la frecuencia de las crisis es tan elevada que interfieren con el desarrollo psicomotor del paciente y retrasan su evolución madurativa. La epilepsia catastrófica de la infancia altera de tal modo el cerebro de quien la sufre que da lugar a un deterioro de su función neurológica, tanto cognitiva como de otros aspectos. A pesar de que erróneamente se ha asociado este tipo de epilepsia con un alto número de crisis, Prats ha matizado que "no es tanto el número de crisis sino a lo que se asocian y al momento evolutivo en el que aparecen, lo que interfiere con el normal desarrollo del cerebro y sus conexiones". Una de las soluciones es saber reconocerla con "una información precisa". En efecto, la epilepsia catastrófica puede llegar a ser "sumamente dramática, ya que aparece en chicos con plena salud inicial que comienzan con convulsiones hasta quedar en un estado de retraso tremendo de capacidades mentales". Los neurólogos recibimos presión desde el ámbito escolar para resolver los problemas de estos niños con tratamientos farmacológicos

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